Tres de cada cuatro apostadores deportivos en México no fijan un límite de gasto antes de colocar su primera apuesta en un partido de fútbol. El dato proviene de una encuesta levantada en febrero de 2025 entre 1,840 usuarios activos de plataformas reguladas, y contradice la imagen de un mercado cada vez más consciente de sus riesgos. La medición se hizo en la semana previa al clásico nacional, cuando el volumen de apuestas suele crecer entre 40% y 60% respecto a una jornada normal.
El límite llega después, si llega
La encuesta, coordinada por un equipo de investigación de la Universidad Iberoamericana con datos de tres operadores que aceptaron compartir registros anonimizados, encontró que solo el 26% de los usuarios configura un tope de depósito antes de apostar. El resto lo hace —cuando lo hace— después de una racha de pérdidas o tras recibir un correo del operador recordándole la herramienta.
El patrón se repite por segmento. Entre quienes apuestan menos de 500 pesos al mes, la proporción sin límite previo sube a 81%. Entre quienes superan los 5,000 pesos mensuales, baja a 58%, pero sigue siendo mayoría.
La herramienta existe; el hábito no
Las licencias de la Secretaría de Gobernación obligan a los operadores a ofrecer límites de depósito, autoexclusión y recordatorios de tiempo de sesión. El problema no es la disponibilidad. Según los registros compartidos, el 64% de las cuentas que nunca fijaron un límite tampoco abrió jamás el apartado de "juego responsable" dentro de la plataforma.
El primer gol como punto de quiebre
El estudio detectó un comportamiento específico: la decisión de fijar un límite se concentra en los minutos posteriores a un evento adverso. Un gol en contra del equipo favorito, una expulsión o un penal fallado disparan la actividad en la sección de control de gasto. En los 15 minutos siguientes a un gol que cambia el marcador, las configuraciones de límite se multiplican por 2.3 respecto al promedio del partido.
Ese patrón sugiere que el límite no se usa como prevención sino como respuesta. El apostador lo activa cuando ya perdió algo, no antes de arriesgarlo.
Publicidad y bonos empujan en la dirección contraria
Los 1,840 encuestados reportaron haber recibido un promedio de 7.4 comunicaciones promocionales durante la semana del clásico: notificaciones push, mensajes de texto y correos con bonos de apuesta gratis. Solo el 12% de esos mensajes incluía un enlace visible a la configuración de límites, aunque la normativa vigente exige que toda promoción incluya una referencia a las herramientas de control.
La Comisión Nacional contra las Adicciones ha señalado en comunicados previos que la publicidad de apuestas en México carece de un marco homologado al de tabaco o alcohol, donde el etiquetado de advertencia es obligatorio y estandarizado.
Una pregunta que los operadores no responden
Ninguno de los tres operadores que compartieron datos aceptó explicar por qué el enlace a límites aparece en el pie de página y no en el flujo de apuesta, ni por qué el recordatorio de límite llega por correo electrónico y no como ventana emergente antes de confirmar un depósito. La pregunta queda abierta: si la herramienta está a un clic de distancia y aun así tres de cada cuatro la ignoran antes del primer gol, ¿el problema es de diseño de producto o de una industria que prefiere que el límite llegue tarde?